SIERRA ESPUÑA
Leyva – Malvariches – Pedro López
Lunes 7 de Diciembre de 2015. Pedazo de ruta que nos ha salido hoy, casi
sin proponérnoslo. Con Juan y Diego voy
hacia Sierra Espuña sin tener claro que vamos a hacer, ya en el coche esbozamos
una ruta y nos vamos al aparcamiento del Collado Mangueta (1.383 m) para
iniciar la ruta.
Retrocedemos 100 m por el
asfalto para coger el sendero en dirección NE hacia los Pozos de la Nieve de
Murcia. Pasamos los pozos y seguimos
bajando hacia el N cruzando el bosque de pinos hacia el Collado Blanco. Antes de llegar al camino del Leyva cogemos
una estrecha senda a la derecha que sigue bajando más o menos paralela al
camino. Finalmente la senda se une al
camino y seguimos unos 500-600 metros más hasta una zona ancha, justo frente a
las paredes del Leya. Aquí se inician
los senderos que los escaladores usan para llegar al pie de las paredes y que
también nosotros utilizaremos para buscar el paso del Portillo.
En poco más de 4 km hemos
descendido hasta los 1.000 m, a partir de ahora todo será subir, haciendo todas
las cumbres que se nos pongan por delante hasta el final en el Pedro López
(1.568 m). Empezamos ascendiendo hasta
la base de las paredes del Leyva por una empinada senda a la derecha que cruza
el bosque de pinos. Ya en la parte más alta
hay que seguir los hitos de piedra para buscar el paso hacia la derecha,
incluso descendiendo un poco. Siguiendo
las marcas bordeamos la montaña hasta encontrar la cuerda fija que nos permite
pasar a la pedrera del Collado del Portillo.
Una vez arriba aprovechamos el espléndido lugar, con vistas al Morrón
Chico, para hacer el almuerzo.
Ahora caminamos hacia el oeste
siguiendo la línea de las paredes del Leyva y ascendiendo las morras, primero
la Morra de las Palomas (1.247 m) y al final la Morra de Juan Alonso (1.326
m). Pasada esta última cruzamos la valla
del parque por una puerta y empezamos a descender, siguiendo la línea de la
valla en dirección al Collado Blanco. Al
final vamos girando un poco a la derecha para bajar hasta Fuente Blanca.
Desde Fuente Blanca caminamos
300-400 m en dirección oeste para bordear los campos y girar a la izquierda introduciéndonos
en el Barranco de la Hoz. Unos 300 m más
adelante, cuando el barranco se cierra, tenemos una cuerda fija a la derecha
que nos permite subir hacia la pedrera que inicia la ascensión al Malvariche
II. Los primeros 400 m de ascensión es
lo más duro, después giramos a la izquierda y la pendiente suaviza un poco
hasta llegar a la explanada de la cumbre. El punto más alto (1.389 m) está al final del
todo en el lado oeste.
Descendemos el Malvariche II
por el lado sur hasta el bosque de pinos que se ve abajo del todo, para ascender
por la vaguada junto a los pinos hasta el collado en el lado oeste. Desde aquí giramos a la derecha para ascender
a la cumbre del Malvariche I (1.424 m).
Tenemos unas espléndidas vistas de la cumbre del Bosque y el sol que nos
ha esquivado todo el día, se decide a visitarnos. El sitio y el momento perfecto para comer
después de 5 horas de ruta.
Descendemos el Malvariche I
por el mismo sitio de subida. Desde el
collado de nuevo vamos ascendiendo, ahora en dirección sur, hasta encontrar el
camino. Estamos a una hora de regreso
hasta el coche, pero el “jovenzuelo” dice que todavía le quedan energías para
alcanzar la cumbre del Pedro López. Así
que giramos a la derecha y seguimos el camino hacia el oeste que nos conduce a
la cumbre.
Pero poco más adelante el “jovenzuelo” empieza a
tener problemas musculares y decide parar y esperarnos mientras se
recupera. Acompaño a Diego hasta la
cumbre del Pedro López (1.568 m), que es la única que le queda por conocer de
toda Sierra Espuña. Mientras tomamos un
descanso y hacemos las fotos, vemos aproximarse la figura del incombustible
Juan. Se ha recuperado de los tirones
musculares y no quiere irse hoy sin apuntarse esta cumbre; desde luego que el
abuelo es un tío duro con las pilas inagotables!!.
Ya solo quedan 4 km de regreso,
por buen camino, casi todo en descenso, con una bonita y dura rampa final. Las mochilas van bien llenas, con 4
espléndidas cumbres de más de mil metros de altura, tras 7 horas de ruta.
Tomás Franco
Que buena crónica y reportaje un aplauso
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