Sábado-Domingo 26-27 de Septiembre
de 2015. Gran ruta la propuesta por ASM
para este fin de semana, algo así como un 80x2 (km) con subida para el sábado y
bajada para el domingo. Y que al final
ha sido todavía más de lo propuesto.
Empecemos por el principio,
los 7 jinetes (Rodri, Manzano, Marzal, Marcos, Emilio, Antonio y Tomás)
aparcamos los coches a la salida de Albacete y nos situamos en la vía verde con
nuestras bicis. La primera disyuntiva,
apoyada por los puristas (entre los que me encuentro), es que si vamos a hacer
la vía completa habría que situarse en el punto cero en Albacete. Dicho y hecho, damos la vuelta a las bicis y
hacia Albacete para situarnos en el punto cero, en el Jardín de la Fiesta del
Árbol. Tan solo nos supone 10 km gratis
de precalentamiento.
Ahora en serio empezamos a
contar desde Albacete,…… y que poco hay que contar durante los próximos 30 km,
una inmensa llanura sin vegetación (solo algunos campos de cebollas), que hacen
desesperante el largo camino hasta llegar a Balazote. En estos momentos tengo ganas de abandonar y
volverme a casa, pero la cerveza y los inmensos bocadillos del bar me hacen
cambiar de opinión.
Todo cambia a partir de
Balazote, la hasta ahora “vía-marrón” se convierte en “vía-verde”, y es cuando
realmente se disfruta del viaje. A eso
hay que añadir los túneles de la nunca utilizada vía del tren. Hemos contado hasta 22+1 túneles (después
explicaré lo del +1), todos en perfecto
estado aunque sin iluminación, y muchos de ellos de gran longitud; seguro que
muchos sobrepasan el 0,5 km. Es
totalmente imprescindible llevar luz para poder atravesarlos.
Pero no hay que llamarse a
engaño, la ruta no es fácil, todo el camino siempre pica hacia arriba, con poca
pendiente, pero siempre subiendo, no puedes dejar de pedalear ni un
momento. Eso durante más de 50 km es
terreno abonado para las “pájaras”, y si no que le pregunten a Emilio!!.
Llevamos 72 km desde Albacete
y hemos llegado a la máxima altura, ahora el camino desciende hacia Alcaraz que
ya se divisa en la lejanía. Mi GPS se ha
parado en este punto, pero me queda imaginación para deducir el resto. Durante 7 km descendemos hasta un punto donde
se termina la vía verde, y la opción que ofrece es la carretera nacional; pero
si nosotros somos “anti-asfalto”….., que vamos a hacer.
Alguien descubre un camino
oculto por la vegetación y con una valla caída, y la lógica nos dice que por
allí se va al pueblo. Sin pensarlo dos
veces seguimos por ahí, y el hipotético camino nos lleva a un nuevo túnel (este
es el +1). Y de nuevo sin pensarlo nos metemos
dentro…. El primer problema es que el
suelo es de piedra sin compactar, con lo que las ruedas rebotan continuamente,
amenazando con tirarnos al suelo en cualquier momento, además debe ser muy
largo y oscuro como boca de lobo. Al
poco de estar dentro nos sorprende un mal olor, e inmediatamente aparecen las
bandadas de murciélagos sobre nuestras cabezas.
Alguien opina que el túnel está sin terminar y al final estará cerrado y
tendremos que dar la vuelta.
Afortunadamente se equivoca y al final vemos la luz…, y como habíamos
supuesto estamos en la entrada del pueblo.
Solo nos quedan los últimos 3
km en empinada subida hasta la Plaza Mayor de Alcaraz, donde
incomprensiblemente están repicando las campanas. Seguro que no es por nosotros, pero nos hace
ilusión pensar que sí.
En total salen 84 km desde
Albacete a Alcaraz, con un ascenso acumulado de unos 700 metros. A los que hay que añadirle los 10 km de
propina de esta mañana. Hace 9 horas que
partimos desde los coches y creo que nos veremos una buena cerveza!!
Este es el momento de
agradecer al equipo de apoyo (Mamen-Toñi-Geli), que estén aquí con el coche y
nuestras bolsas con ropa limpia. Y por
si fuera poco, el Hostal Rosales y su dueña a la cabeza (creo que se llama
Elisa), son excepcionales. Amplias
habitaciones, limpieza, amabilidad y una cena inolvidable. Más de uno va a tener problemas para digerir
todo lo que se ha metido entre pecho y espalda esta noche.
Pero antes de la cena, no
podíamos pasar sin ver la tumba del bandolero Pernales en el cementerio de
Alcaraz. Solo que le hemos puesto un
poco de interés añadido. Hemos buscado
la tumba de noche, alumbrados con la luz de los teléfonos móviles. Alguien recordará mañana esta intromisión..
Domingo por la mañana
temprano, repuestos con un abundante desayuno, nos disponemos a partir, pero
empiezan los retrasos. La bici de Tomás
está pinchada, y parece mentira el tiempo que hemos podido tardar en cambiar la
rueda…., se ve que a esas horas de la mañana aún estamos muy espesos!!
Por fin nos ponemos en marcha
y descendemos los 3 km hasta salir del pueblo por detrás de la gasolinera. Como no estamos dispuestos a volver al túnel
de los murciélagos, cogemos un agradable sendero hacia la derecha que rodea
todo el monte durante 5 km, la mayoría en subida hasta dejarnos en la carretera
del Santuario de Cortes. Pues ya que
estamos aquí vamos a subir la empinada cuesta hasta el santuario y aprovechamos
para visitarlo. Volvemos a bajar por la
carretera hasta el punto en donde se inicia la vía verde.
A partir de este punto todo
el camino será deshacer lo que hicimos ayer.
Nos quedan 9 km de ascenso antes de empezar a bajar de forma
definitiva. Lo que supone una gran
alegría para todos. De nuevo un pinchazo
(ahora la bici de Emilio), nos detiene durante un rato. Tras 2,5 horas de ruta
y 29 km, paramos en Los Chopes para buscar un almuerzo reconfortante.
Con el depósito lleno de
nuevo, seguimos pedaleando atravesando túneles y verdes campos hasta
Balazote. Somos conscientes de que lo
más complicado del día empieza ahora. Rafa
aprovecha para decirle a Tomás que lleva la rueda trasera retenida (algo no
funciona bien) desde el principio, pero que no ha querido decirlo antes para
que no se desmoralice. Los 25 km de
llanura manchega, en las horas de más calor y con el cansancio acumulado se
hacen muy duros para todos.
Personalmente tengo que agradecer a Marcos su apoyo durante este cansino
trayecto.
Nuestro camino de regreso
concluye en 8 horas de ruta y 82 km, que sumados a los de ayer dan un total de
175 km…!!!!!
Y si ya parecía que la
aventura había terminado, todavía quedaba la guinda del pastel….. En el viaje de regreso en coche a Murcia, nos
sorprende una gran tormenta, que nos obliga incluso a detenernos por la
imposibilidad de circular por la autovía.
Alguien anuncia por WhatsApp que esta es la “venganza del
Pernales”. Y lo que ayer fue un chiste,
hoy es una realidad: “Marzal no puede estar
en Cartagena a las 8”.
Bromas aparte, la ruta ha
resultado estupenda, lo hemos pasado muy bien, con un excelente ambiente de
camaradería. El recorrido desde Balazote
hasta Alcaraz es una preciosidad, totalmente recomendable a cualquier
aficionado.
Tomás Franco
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